martes, 28 de abril de 2009

La Fiesta de la vida

La muerte es dulce y apacible,
pero le toca hacer el papel que nadie quiere ejecutar.
Solo sabía ser una vaga,
algún día sabría distinguir la realidad.
La bella forma de enamorarse de
cada partícula.
Era indispensable saciar su hambre,
con música que la convenza a entrar a otro mundo.
A brindar con copas sin champagne,
se va a dedicar,
con la fiesta de la gente,
siendo la anfitriona la muerte.
Tapándose la boca,
estaban sin parar en lugar de disfrutar.
Lejos en los ojos de la gente,
el miedo se extiende.
Premeditados pasos de baile y
una bailarina al centro sin pareja,
sonriendo, con una contagiosa sonrisa,
apreciando lo que le da la vida.

1 comentario:

D@v!l0zk! dijo...

La fiesta de la vida es esa fiesta de la cual la muerte es anfitriona, pero en la que no puede bailar, te imaginas ¿qué duro ser la muerte? Pasar todo el tiempo, desde el principio hasta el fin de los días arrebatando vidas sin preguntar, sin permisos ni reflexionar, con más quejas y regaños que gracias y demás, esperar a uno por uno, arrebatar lo más valioso, robar la chispa de tus ojos y al final de cuenta que más da, ¿cuantas vidas robadas le pertenecen? Ninguna creo yo, ella no manda, ella no se aprovecha, es solo un trabajo más, despojar de los simples mortales el tesoro más grande y no quedarse ni siquiera a contemplar, el final de la fiesta, ahí cuando a alguien le toca llorar. La que más vidas ha tenido en sus manos es la que con ninguna chispa de vida se ha de quedar…